UN MONARCA ORIENTAL
Andrés Zamora, de Montevideo, culminó los
10 kilómetros de la XXXI Edición con un tiempo de 31 minutos y 19 segundos, y es
el nuevo ganador que inscribirá su nombre junto a otros treinta ganadores más,
entre ellos, su padre, Nelson Zamora quien triunfó en la edición del año '93.

Por su parte, y contra todas las
predicciones, Leonardo Junior Da Silva no pudo repetir su actuación como en las
tres ediciones anteriores y tuvo que conformarse con el segundo puesto de la
general tras 31 minutos y 24 segundos de carrera (apenas 5 segundos después de
Zamora), seguido por Jorge Cabrera (de Paraguay), quien arribó a la meta con 31
minutos y 27 segundos.
Un Domingo con cielo despejado y muy pocas
nubes dejó atrás la lluvia del Sábado que amenazaba con empañar la gran fiesta
que se vivió por las calles de nuestra ciudad, mientras que la algarabía y el
adrenalina iban en aumento bajo el arco de largada donde más de 1.500 almas con
camiseta celeste esperaban que la cuenta regresiva del reloj, situado sobre una
suerte de "vehículo de seguridad" que encabezaba el circuito, diera la orden de
largada.

Con pirotecnia y sirenas se dio la orden
de largada cuando el reloj llegó a cero lo que motivó un estruendoso aplauso y
gritos por parte de la gran cantidad de público que se ubicó tras las vallas
para ver partir y alentar a sus conocidos y familiares que se echarían a
recorrer el nuevo circuito de 10 kilómetros por las calles de Concordia.
Casi 27 minutos más tarde y con un público
aún más numeroso que en la partida, empiezan a arribar los primeros atletas
especiales en silla de ruedas, Fernando Castro, Esteban Roldán y José Ramón
Altamirano, quienes fueron ovacionados por la multitud presente.
Tras cruzar el arco de llegada, el staff de
la organización se preparaba para recibir a todos los competidores, con medallas
"finisher", agua, Gatorade y una mesa de frutas con bananas, sandías y naranjas.
Luego de los tres atletas en sillas,
arriba Zamora, destronando a Junior Da Silva de su reinado de tres años
seguidos. Zamora mantuvo la punta en todo el recorrido, presionado durante toda
la carrera por el brasilero Da Silva y seguido de tanto en tanto por el
paraguayo Cabrera. Seguramente el brasilero intentó implementar un cambio de
ritmo, y de hecho, la sensación era que iba a hacerlo en los últimos kilómetros,
pero el uruguayo le ganó de mano y se alzó con el primer puesto de la XXXI
Edición.
En mujeres, Rosa Godoy (Carlos Paz)
ratificó su dominio, culminando primera con 34 minutos y 34 segundos. En segundo
lugar, un tanto distanciada de Godoy, arribó Valeria Rodriguez (Mar del Plata),
mientras que el tercer puesto fue para la brasilera Maria Rosa Nuñes Ferreira .
En el plano local, las actuaciones fueron
muy buenas. Entre los varones locales el primer puesto fue para Martín Mendez
con 32 minutos y 27 segundos de carrera, quien se mostró conforme con su
actuación, seguido muy de cerca por su amigo Luciano Almirón, en tanto el tercer
puesto concordiense, fue para Federico Bruno.

Entre las mujeres, Nancy Gallo demostró
ser la mejor de la Ciudad, con un tiempo de 37 minutos y 53 segundos y el puesto
34 de la general, pese a tener algunos problemas con el ritmo de carrera en los
primeros kilómetros por haber olvidado encender su cronómetro.
Las emociones y los aplausos fueron casi
constantes a medida que iban arribando a la meta un sinfín de corredores que
eran atendidos y guiados por el staff. Por su parte, la mañana empezaba a hacer
gala de su clima y la temperatura se iba elevando, cuestión que fue aplacada con
una fina lluvia del camión de bomberos instalado en el parque cerrado y una
abundante provisión de botellas de agua y bebida isotónica para que nadie quede
sin hidratarse.

Ni bien arribaron los últimos
participantes, y tal como estaba previsto, la empresa prestataria del sistema de
clasificación Clasificarg
brindó a la organización el detalle de los resultados, de esta manera, se dejaba
atrás el aspecto "deportivo" de la Maratón de Reyes y empezaba el momento del
reconocimiento a todos sus partícipes: los atletas.
A los premios en efectivo, trofeo, copas,
viajes a Camboriú y ropa deportiva, se sumaron numerosos premios más para
sorpresa de los participantes que se mostraron mas que contentos con la cantidad
de reconocimientos obtenidos: placas de reconocimiento del Consejo Deliberante
de Concordia, trofeos provistos por la Municipalidad, Copas del Diario Uno,
premios en efectivo provistos por la empresa
Consumax y trofeos con
pequeñas turbinas de bronce brindados por la Comisión Técnica Mixta.

Sonrisas, aplausos, música e innumerables
fotos pusieron fin a esta tan esperada nueva edición. Sin dudas una verdadera
fiesta del deporte, una jornada histórica, donde los verdaderos protagonistas
fueron los atletas y el numeroso público de la Ciudad que se volcó a las calles
para hacer de esta prueba una Maratón de Reyes.
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